La Guía del Club de Lectura Sureño para Matar Vampiros de Grady Hendrix. Una divertida y terrorífica historia de dueñas de casas y vampiros en los 90.

Noviembre de 1988. Entre tantas cosas que pasaban por esa época se recuerda que George HW Bush estaba recién electo Presidente de Estados Unidos, el doctor Huxtable era considerado el mejor papá del mundo y las divertidas señoras de Los Años Dorados eran las mejores abuelas del mundo. Macdonalds abría su primer local en la Unión Soviética y en la pequeña localidad de Mt. Pleasant, Patricia Campbell – 39 años, casada y madre de dos – se preparaba para morir.

No, no muere. No en ese momento, al menos. Patricia se preparaba para morir debido al juicio moral del que sería objeto en su club de lectura. Verán, aquel mes habían acordado leer Llanto por la Tierra Amada de Alan Paton. Ambientada en la Sudáfrica pre Apartheid, la historia del anciano Kumalo y la búsqueda por su hijo, Absalom en la Johanesburgo de fines de los 40, no era lo que Patricia buscaba para leer. Y ya bastante debía aguantar en su vida, con un marido que no la tomaba en cuenta y que solo vivía para su trabajo, además de dos hijos que eran trabajo 24/7 y que venían en su madre una especie de empleada. Encima de todo, se suponía que debía leer un denso libro (¡muy bien escrito!) acerca de gente con muchos y más terribles problemas que los suyos, acaecidos hacía décadas en un país muy lejano. Quizás deberían ser otros los libros de su club.

Grady Hendrix

Así comienza *La Guía del Club de Lectura Sureño para Matar VampirosThe Southern Book Club’s Guide to Slaying Vampires – de Grady Hendrix, con Patricia Campbell aburrida, sin tiempo para sí misma y, principalmente, sin darse cuenta de nada de esto. Su vida la ha hecho siempre al servicio de otros, postergándose sin darse cuenta. Y sin que a nadie le importe o le agradezca. Ni sus hijos y menos aún su marido. Y aunque este es un libro de vampiros – de los que ya hablaremos, así como también del gore pestilente y los terroríficos asesinatos – el mayor terror emana de la vida misma de Patricia y sus amigas.

Hijo absoluto de los años 80 y 90, Hendrix entiende, recuerda (y sin duda se horroriza) de aquella idiosincrasia terrible y coercitiva imperante en la época. El machismo y la misoginia a la orden del día, haciendo de la sumisión, en general de la mujer y en particular de “la propia”, una forma de vida. El racismo y las brutales diferencias de clases también hacen su aparición, cuando un grupo de niños del barrio pobre y mayoritariamente negro, comienzan a desaparecer. Las autoridades, con prontitud, no se preocupan en absoluto.

Pero hablemos de vampiros. Un vecino nuevo llega al barrio. James Harris. Único sobrino de una antigua vecina que acaba de fallecer, ha llegado al pueblo para finiquitar los activos de su tía. Pronto se hace amigo de Patricia, quien lo acaba invitando a su nuevo club de lectura, un club que se especializa en libros sobre asesinos en serie, crímenes violentos y truculencias del tipo. No mucho después de esto, comienza la pesadilla para Patricia. Porque una cosa es que alguien te ataque y corte un trozo de tu oreja de un mordisco o escuchar que alguien camina por el techo de tu casa en medio de la noche, otra cosa muy distinta es que un habitante de tu hogar sea devorado por una horda de ratas enajenadas y hambrientas que parecen comandadas por un invisible Willard.

¿Qué pasa cuando tienes todas les evidencias para acusar a alguien de asesinato? Las enseñas y el asesino va a la cárcel. Pero ¿qué pasa cuando eres una mujer que tiene todas las evidencias para acusar a alguien de asesinato? Las enseñas y tu marido, un importante psiquiatra, te explica que el stress te está jugando malas pasadas y que te preparará un coctel de pastillas para que pronto te sientas mejor, pobre tontilla.

La Guía del Club de Lectura es un libro que se toma cierto tiempo para entregar lo que los amantes del terror duro quieren, pero este tiempo lo utiliza de manera sabia, construyendo de manera metódica e inteligente, el escenario del real terror que quiere explorar, el de la domesticidad hogareña. A ratos no es un libro fácil, tanto por lo gráfico y brutal de algunas escenas (¡ese capítulo en la tina de baño!) como por ver reflejados los peores aspectos de una época atroz e indigna que muchos recordamos y fuimos testigos, una época que en muchos aspectos se niega a desaparecer.

*Libro en inglés, no lo he encontrado en español.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s