Relic. Tres Generaciones de Mujeres y Un Gran Misterio.

El drama y el terror se unen en Relic, una película que nos entrega un extraño y desconcertante viaje por los laberintos de las relaciones familiares y la insondable mente de una persona que está perdiendo la sanidad mental.

Después de días que nadie sabe de Edna, mujer en sus setenta que vive sola en un pequeño pueblo, el sheriff del lugar decide avisar a la hija, Kay (Emily Mortimer), que algo sucede y debería ir en persona. Kay viaja junto a su hija veinteañera, Sam (Bella Heathcote), encontrando la casa sola y ningún rastro de su madre. El lugar, aunque habitable, tiene síntomas de abandono. El moho que crece en varias paredes, el desorden de una mente que no recuerda donde van las cosas, los post-it sembrados por todo el sector que recuerdan hacer algunas tareas como Tomar píldoras o Jalar la cadena, aunque existen otros un tanto más crípticos como Está aquí. Desvaríos de una mente enfermando.

¿Qué ha sido de la madre? ¿Qué ha sido de la relación entre madre e hija y nieta? Ninguna respuesta es entregada cuando a los pocos días, aparece Edna en casa, sucia y confundida, además de reticente a decir dónde ha estado. ¿Siquiera recuerda dónde ha estado? ¿Ha llegado el momento de poner a la abuela en un asilo?

Dirigida por la debutante Nathalie Erika James, Relic es una historia de cocción lenta, extraña e inquietante, que avanza con cuidado, sembrando interrogantes y cuestionando lo que vemos o escuchamos. Al igual que en películas como The Babadook, Under the Shadow o Hereditary, esta es una historia acerca de la maternidad y las relaciones intrafamiliares entre mujeres, donde los problemas – reales o mentales – se ven materializados en los demonios con los que deben luchar. En este caso, el descenso de una mente, alguna vez activa y brillante, a los abismos de la locura y el olvido, se ve reflejado en los cambios que la casa comienza a sufrir. Un lugar laberíntico, confuso, lleno de puertas que parecen no llevar a nada o que han olvidado hacia dónde lo hacían. Un espacio que, a ratos, parece a la vez infinito y opresivo, que nos hace recordar, temer y confundirnos.  

Es extraño – o quizás simplemente no entendí todo – pero el final termina entregando muchas más preguntas que respuestas, incrementando el desconcierto y optando por un hermetismo casi poético. Aunque satisfactoria en su resolución, desde que acabé Relic no me he dejado de hacer preguntas acerca de qué es lo que esa secuencia final realmente quiere decir. Sé que la respuesta está ahí, en los sueños, recuerdos y conversaciones, en el moho y en esa puerta antigua. En el abuelo y en aquella cabaña que pone los pelos de punta. Pero quizás como en la vida misma, nunca lograré ver lo que está justo frente a mis ojos.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s